Valencia instala los primeros toldos en las plazas de España y América como prueba piloto del plan de sombras

El Ayuntamiento de Valencia instala toldos en las plazas de España y América como prueba piloto del plan de sombras, que estudiará soluciones para toda la ciudad.

Andreu Peris· · 4 min de lectura

El Ayuntamiento de Valencia ha comenzado a montar lonas de protección solar en las plazas de España y de América. Es la prueba piloto de un estudio que definirá las soluciones estructurales para generar sombra en toda la ciudad.

El Ayuntamiento de Valencia ha iniciado este martes el montaje de los primeros toldos en las plazas de España y de América. Las lonas de protección solar se colocan en zonas de espera y tránsito de peatones, y servirán como prueba piloto del futuro plan de sombras que prepara la Corporación municipal.

El objetivo es combatir las cada vez más persistentes olas de calor en verano. El concejal de Urbanismo, Juan Giner, ha explicado que estas dos nuevas zonas de sombra son "el primer paso de un proyecto mucho más ambicioso" que permitirá determinar la mejor solución para generar zonas de sombra en todas las plazas de la ciudad.

El estudio encargado por el Ayuntamiento, mediante un contrato menor de servicios, tiene un plazo de ejecución de cuatro meses y analizará plazas y calles singulares en el ámbito del Plan Valentia, así como el resto de plazas en todos los barrios de la ciudad. El criterio para seleccionar los emplazamientos será el de priorizar los de mayor impacto solar.

Los trabajos parten del análisis de referencias aplicadas en otras ciudades y de un estudio de soleamiento de cada emplazamiento, teniendo en cuenta los condicionantes urbanísticos, técnicos y patrimoniales de cada lugar. A partir de ahí, el estudio propondrá las soluciones técnicas más adecuadas y valorará su coste, que incluye instalación, montaje, desmontaje, almacenamiento y limpieza.

Una respuesta estructural al calor

La instalación de estos toldos responde a una reflexión más amplia que la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha planteado recientemente: que todos los proyectos urbanos de la ciudad incorporen elementos de diseño como una respuesta estructural a las altas temperaturas y al estrés climático, y no como una solución puntual.

En esa línea, el equipo de gobierno aplica ya tres parámetros en sus intervenciones en el espacio público: reducir la contaminación acústica y atmosférica, ganar zonas de sombra mediante la plantación de arbolado de gran porte y la ampliación de zonas verdes, y mejorar los parques infantiles y la accesibilidad como criterio transversal.

Un ejemplo de esta estrategia es la futura reurbanización de la plaza de Sant Agustí, cuyas obras encaran la fase final de adjudicación. El proyecto aumenta la vegetación con la plantación de 69 nuevos árboles y la instalación de más de 300 m² de pérgolas de protección solar.

El estudio de sombras también contempla la entrega de una ficha resumen por cada emplazamiento, con un calendario de trabajo que se extiende de agosto a noviembre de 2026. El objetivo es que el despliegue posterior de soluciones de sombra cuente con un marco técnico y normativo homogéneo, y para ello se elaborarán directrices para una futura ordenanza municipal.

Los vecinos de las plazas de España y América ya pueden ver los toldos instalados, y el Ayuntamiento espera que esta prueba sirva para evaluar su efectividad antes de extender la medida al resto de la ciudad. La Concejalía de Urbanismo y el Organismo Autónomo Municipal de Parques y Jardines trabajan también en la redacción de otros proyectos de zonas de sombra.

Según fuentes municipales, el asfaltado fonoabsorbente, otra de las medidas aplicadas, rebaja en torno a diez decibelios el ruido y cerca de un 20% las emisiones de CO₂. Estas actuaciones se enmarcan en la estrategia municipal de incorporar elementos de protección climática en los futuros desarrollos urbanos.

El estudio de espacios de sombra se suma a otras iniciativas como la plantación de arbolado de gran porte, que busca no solo generar sombra, sino también mejorar la calidad del aire y reducir el efecto isla de calor en los barrios. La ciudad de Valencia, con un clima mediterráneo, registra cada verano temperaturas que superan con frecuencia los 35 grados, lo que hace necesario este tipo de intervenciones.

La prueba piloto en las plazas de España y América es el primer paso visible de un plan que, según el concejal, "permitirá determinar la mejor solución para generar zonas de sombra en todas las plazas de nuestra ciudad". Los resultados del estudio se conocerán a finales de 2026, y a partir de ahí se decidirá cómo extender las soluciones de sombra a otros puntos de la ciudad.

Mientras tanto, los ciudadanos que transiten por estas dos plazas ya pueden beneficiarse de las nuevas zonas de sombra, que se han colocado en los puntos de mayor afluencia y exposición solar. La instalación de los toldos es una medida temporal, pero forma parte de un proyecto a largo plazo que busca hacer de Valencia una ciudad más resiliente al cambio climático.