La primera Escuela de Verano 100% inclusiva de Paiporta ha finalizado con 419 participantes y una valoración media excelente de las familias, consolidando un modelo que apuesta por la inclusión y la conciliación.
La primera Escuela de Verano 100% inclusiva de Paiporta ha cerrado su edición de 2026 con un balance que el Ayuntamiento considera un éxito. Entre el 23 de junio y el 31 de julio, un total de 419 niños y niñas de entre 2 y 12 años han participado en las actividades, que han combinado ocio, educación y conciliación familiar.
La vicealcaldesa, Marian Val, y la concejala de Educación, Olga Sandrós, asistieron a la jornada de clausura, donde compartieron impresiones con el equipo educativo. Sandrós destacó que “cuando se cierran las puertas de la Escuela de Verano, lo que queda es mucho más que juegos o talleres. Quedan nuevas amistades, experiencias compartidas, familias que han podido conciliar durante las vacaciones escolares y, sobre todo, la confirmación de que una escuela de verano plenamente inclusiva es posible”.
El proyecto ha atendido a 40 participantes con necesidades específicas de apoyo educativo, de los cuales 8 requerían una atención más especializada. Para ello, el Ayuntamiento dispuso un equipo de 47 monitores y monitoras, de los que 22 eran especialistas en inclusión, además de dos coordinadores y personal en prácticas, sumando un total de 63 profesionales.
La metodología, basada en la atención individualizada y la participación activa, ha permitido adaptar las actividades a cada menor. Val subrayó que “hacer posible una Escuela de Verano 100% inclusiva ha requerido una importante planificación y un equipo humano especializado. La implicación de los profesionales ha sido fundamental para adaptar los recursos y garantizar una atención adecuada a cada niña y cada niño”.
Las encuestas de satisfacción realizadas al final de la actividad han arrojado una valoración media excelente por parte de las familias. Los aspectos más valorados han sido la profesionalidad del equipo educativo, el buen ambiente y la apuesta por la inclusión, que ha supuesto un salto cualitativo respecto a años anteriores.
El equipo educativo ha sido multidisciplinar, con profesionales de psicología, idiomas, artes escénicas o actividades deportivas, y ha mantenido reuniones diarias de seguimiento. La comunicación con las familias se ha realizado a través de un canal específico de Telegram durante todo el mes.
El alcalde de Paiporta, Vicent Ciscar, ha puesto en valor el resultado de esta primera edición: “La Escuela de Verano representa muy bien la manera en que entendemos los servicios públicos: recursos pensados para dar respuesta a las necesidades de las familias, con calidad, proximidad e igualdad de oportunidades”.
Con este balance, el Ayuntamiento consolida una oferta que combina educación, ocio y conciliación, y que refuerza la inclusión como eje de las políticas municipales dirigidas a la infancia. La previsión es que esta experiencia sirva de base para futuras ediciones, incorporando las propuestas recogidas en las encuestas.
