La plaza de la Constitución acogió la cena de mayores de las fiestas de Aldaia, con cerca de 2.000 asistentes y homenajes a tres vecinos nacidos en los años 50.
La cita, una de las más multitudinarias del programa festivo, volvió a convertir la plaza de la Constitución en el epicentro de la convivencia intergeneracional. Participaron cerca de 2.000 vecinos, según la organización, que destacó el ambiente de reconocimiento y homenaje a quienes han contribuido al desarrollo del municipio.
El evento no habría sido posible sin la implicación de numerosas entidades y voluntarios. Colaboraron los Clavarios del Santísimo Cristo, los Clavarios de San Roque, las Fadrinas, Cruz Roja y otras asociaciones y particulares, que se encargaron del montaje y la preparación de una velada que se ha convertido en seña de identidad de las fiestas.
Para que nadie se quedara sin disfrutar de la celebración, también se repartieron cenas a domicilio a aquellas personas mayores que, por distintas circunstancias, no pudieron desplazarse hasta la plaza.
Tres trayectorias reconocidas
Tras la cena llegó el turno de los homenajes. En esta edición, el reconocimiento fue para tres vecinos nacidos en la década de los cincuenta, cuyo compromiso y dedicación han dejado huella en la historia reciente de Aldaia.
El primero en recibir el tributo fue Pepe Murcia, arquitecto del Ayuntamiento de Aldaia e impulsor de proyectos como la plaza de Europa. Su trayectoria ha estado marcada por una visión humanista e integradora del urbanismo.
La segunda distinción recayó en Amparo Fuertes, dermatóloga, en reconocimiento a una carrera profesional dedicada al cuidado de la salud y al servicio de la ciudadanía.
El tercer homenajeado fue Enric Luján, alcalde de Aldaia durante catorce años, entre 1983 y 1997, y nombrado Hijo Predilecto de la localidad en 2009, por su labor al frente del municipio y su contribución a su desarrollo.
Emoción y tradición en la calle
La programación festiva también dejó dos de sus imágenes más emotivas y participativas: la tradicional ofrenda floral a la Virgen de la Asunción y la multitudinaria Noche de Farolillos.
La ofrenda reunió a numerosos vecinos, entidades festivas y colectivos del municipio, que recorrieron las calles hasta la parroquia para depositar sus flores a la patrona en un acto cargado de emoción y devoción.
Por su parte, la Noche de Farolillos volvió a llenar Aldaia de luz y tradición con el desfile de farolillos artesanales elaborados por niños, niñas y familias, acompañados por la música de la Colla de Dulzaineros y Tabaleters de Aldaia.
