La Generalitat ha instalado en la acequia de San Vicente un dispositivo que medirá 24 horas los parámetros del agua. El objetivo es atajar los episodios de contaminación que afectan a las playas de Port Saplaya y Meliana.
Alboraia y Meliana han puesto en marcha un proyecto piloto de la Generalitat Valenciana para monitorizar en tiempo real la calidad del agua de las acequias. El sistema, denominado Water Biosense, se ha instalado en la acequia de San Vicente, uno de los tres focos de contaminación detectados en la zona costera.
El dispositivo, ubicado en el tramo de Alboraia de la acequia de San Vicente, en su desembocadura entre Port Saplaya y Meliana, medirá las 24 horas los parámetros microbiológicos y fisicoquímicos del agua. Así se podrá detectar de qué ramal provienen los niveles de contaminación, en qué horario se producen o si coinciden con riegos, según explicaron fuentes municipales.
La presentación del sistema se realizó en una reunión con el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y Recuperación, Vicente Martínez Mus, el alcalde de Alboraia, Miguel Chavarría, y la alcaldesa de Meliana, Trinidad Montañana.
Una cámara para vigilar la acequia del Gaiato
En paralelo, el Ayuntamiento de Alboraia instalará una cámara al final del recorrido de la acequia del Gaiato, cuando se une con la acequia de la Marquesa, el segundo foco de contaminación. Esta cámara registrará los residuos y trabajará junto a una sonda colocada al principio de la acequia, que aportará datos sobre el caudal.
El objetivo es localizar posibles vertidos durante el recorrido de la acequia y poder actuar con rapidez. Estas actuaciones forman parte de las reuniones periódicas que Alboraia mantiene con la Conselleria para abordar el problema de la contaminación de las acequias, que afecta especialmente a las playas de Port Saplaya norte y Meliana.
La contaminación viene de aguas arriba
Alboraia ya consiguió en septiembre de 2025, en una de las reuniones con la Conselleria, que se analizara la acequia de San Vicente aguas arriba. Durante las semanas siguientes se tomaron muestras hacia Vinalesa.
El resultado fue un informe de la Generalitat enviado a varios municipios que confirmaba que el origen de los episodios contaminantes no proviene únicamente de Alboraia. El documento incluye recomendaciones de actuación para cada localidad con el fin de frenar los vertidos.
Más medidas municipales
El Ayuntamiento de Alboraia también está ejecutando otras acciones dentro de sus competencias. Urbanismo trabaja en la colocación de maquinaria para monitorizar la acequia a su paso por el Polígono Industrial y controlar posibles vertidos de las naves.
Además, Alboraia ha conseguido que la EPSAR financie el bombeo y desvío de las aguas aprovechando las futuras obras de la zona de Tendetes. El alcalde, Miguel Chavarría, también ha presentado un proyecto para desviar la acequia 150 metros al norte del Camping de Peixets, tercer foco, aunque de momento no ha recibido luz verde, así como un proyecto de humedal artificial en Peixets, también denegado.
La puesta en marcha de estos sistemas de vigilancia supone un paso más para proteger las playas y el entorno natural de la zona, y permitirá adoptar soluciones de forma más rápida ante futuros episodios de contaminación.
