La Entrada de Bandas de Ontinyent contará este año con un nuevo galardón que reconocerá la mejor interpretación de un pasodoble del compositor José María Ferrero Pastor, en el marco del centenario de su nacimiento.
La Entrada de Bandas de las fiestas de Moros y Cristianos de Ontinyent incorporará este año un nuevo galardón que premiará la mejor interpretación de un pasodoble del Mestre José María Ferrero Pastor. La distinción se entregará durante el acto del jueves 20 de agosto, una cita que estará marcada por la figura y la obra del compositor ontinyentí.
El premio nace con motivo del centenario del nacimiento del músico, que Ontinyent conmemora a lo largo de 2026 con un amplio programa de actividades. La iniciativa busca reivindicar la contribución de Ferrero Pastor a la música festera y acercar su legado a diferentes generaciones.
La concejala de Feria, Fiestas y Tradiciones, Àngels Muñoz, y el concejal de Cultura y miembro de la Comisión del Centenario, Àlex Borrell, han destacado que “el nuevo galardón quiere poner en valor la música festera y, al mismo tiempo, reconocer la interpretación de las composiciones del Mestre Ferrero, en un acto que va a ser especialmente emotivo este año”.
Precisamente, la dirección de la tradicional interpretación conjunta de la marcha mora “Chimo”, la obra más emblemática del compositor, correrá a cargo de su hija, Pilar Ferrero Silvage. El homenaje volverá a reunir a las bandas participantes en torno a una pieza estrechamente vinculada a la identidad festera de Ontinyent.
El nuevo reconocimiento se suma a otras iniciativas impulsadas por el Ayuntamiento de Ontinyent para celebrar el centenario, como el reciente concierto que reunió por primera vez a las cuatro bandas de la ciudad en un homenaje conjunto o la publicación de un cuento infantil ilustrado para acercar su figura a los más pequeños.
De cara a la recta final del año, está prevista la creación de un espacio expositivo permanente dedicado al maestro en la Casa de Cultura, así como una edición especial de la revista Almaig y la interpretación por parte de la Orquesta Sinfónica Caixa Ontinyent de un poema sinfónico del Mestre Ferrero en el Teatre Echegaray, con un arreglo para orquesta sinfónica realizado por su hijo Daniel Ferrero.
