El Ayuntamiento de Valencia ha puesto en marcha SIGMA-IT, un proyecto piloto con inteligencia artificial para resolver más rápido las incidencias informáticas del personal municipal. La iniciativa, desarrollada por Foqum Analytics, busca reducir tiempos y automatizar tareas repetitivas.
El Ayuntamiento de Valencia ha comenzado a probar una solución de inteligencia artificial para agilizar la gestión de las incidencias informáticas que comunican sus empleados. El proyecto, bautizado como SIGMA-IT (Sistema Inteligente de Gestión y Modelado de Averías IT), ha sido desarrollado por la empresa Foqum Analytics y se enmarca en los retos GovTech de València Innovation Capital.
La iniciativa nació de un reto de innovación pública lanzado en marzo de 2025 para hacer más eficiente la resolución de problemas tecnológicos internos. Según el Ayuntamiento, el sistema permite automatizar la clasificación de incidencias, priorizarlas según su complejidad y predecir los periodos de mayor volumen de trabajo mediante modelos de análisis de datos.
Uno de los componentes clave es un sistema de autoservicio inteligente que resuelve de forma autónoma las incidencias más frecuentes, sin intervención técnica. Esto descarga a los equipos de soporte y acelera la atención a los usuarios, según fuentes municipales.
La concejala de Innovación, Paula Llobet, ha señalado que este tipo de proyectos demuestran que la inteligencia artificial “puede tener un impacto inmediato en la administración pública cuando se aplica a necesidades reales”. También ha subrayado que el objetivo es “reducir tareas repetitivas” para que los técnicos se centren en casos que requieran conocimiento especializado.
El piloto se ha desarrollado a través del Sandbox Urbano de València, un espacio de pruebas para soluciones innovadoras en entornos reales. La validación forma parte de la estrategia de innovación abierta del consistorio, que permite a startups y empresas tecnológicas testar sus productos ante retos municipales.
El impacto del proyecto se medirá con indicadores como el porcentaje de incidencias resueltas por autoservicio, la reducción del tiempo medio de resolución, la precisión de la clasificación automática, la satisfacción de los usuarios y la capacidad de anticipar picos de demanda. Con esta prueba, Valencia continúa su apuesta por aplicar la IA a la mejora de los servicios públicos.
