La Diputación de Valencia ha financiado con 150.000 euros los nuevos arcos, que ya lucen en las calles de Ontinyent durante sus fiestas de Interés Turístico Internacional.
La ciudad de Ontinyent ha encendido esta semana los 55 nuevos arcos ornamentales que decorarán sus calles durante las fiestas de Moros y Cristianos. El acto, celebrado el pasado viernes en la plaza de la Concepción, contó con la participación de la Diputación de Valencia, el Ayuntamiento y la Sociedad de Festers del Santísimo Cristo de la Agonía.
La institución provincial ha destinado 150.000 euros a esta actuación, que renueva por completo la imagen festiva del municipio. La vicepresidenta primera de la Diputación, Natàlia Enguix, destacó que se trata de la mayor inversión en las fiestas desde la construcción del castillo de festes. "Estamos muy contentos de haber podido ayudar a que esto sea una realidad", señaló.
Los arcos, diseñados específicamente para Ontinyent, incorporan elementos de identidad local como la bandera de la ciudad y motivos heráldicos de su escudo, incluidas las llaves que lanzan agua. Se distribuyen por diferentes puntos del recorrido festivo y refuerzan la imagen de unas celebraciones declaradas de Interés Turístico Internacional.
El presidente de la Sociedad de Festers, Ricardo Calabuig, calificó el momento de histórico:
La verdad es que es un momento histórico porque desde hacía 40 años, 41 para ser más exactos, cuando se inauguró el castillo, que no se invertía en la decoración de la fiesta.Calabuig mostró su satisfacción por "poder verlos todos juntos" tras años de trabajo.
La concejala de Feria y Fiestas, Àngels Muñoz, subrayó el carácter propio de la nueva ornamentación y el trabajo conjunto realizado. "Es un paso más que era necesario dar para Ontinyent", afirmó. Muñoz explicó que, tras la declaración de las fiestas como de Interés Turístico Internacional, "hemos trabajado juntos con la Sociedad de Festers y gracias a la Diputación hemos podido tener estos arcos, que son personalizados, son para nosotros".
La inversión no es efímera, sino que quedará vinculada a la celebración con el paso del tiempo, según destacó Enguix. Además, la Diputación ha trabajado para equiparar el apoyo a estas celebraciones con otras manifestaciones festivas de la provincia, con iniciativas como la línea de ayudas de 500 euros para las comparsas. En el caso de Ontinyent, el año pasado ya concedió una ayuda de 100.000 euros con motivo de la declaración de las fiestas como de Interés Turístico Internacional.
El encendido de los arcos se enmarca en el programa festivo, que este domingo vivió dos de sus primeros actos: el Esmorzar de la Llàgrima y el Pregón de Fiestas. Los arcos ya pueden verse en las calles de Ontinyent durante toda la celebración.
